- jibia fresca
- cebolla (1 no muy grande)
- ajo (2 dientes)
- tomate maduro triturado (2)
- laurel
- vaso vino blanco
- cúrcuma
- pimienta en grano
- sal
- aceite de oliva
Escurrimos bien la jibia (cortada en tacos) para que no tenga agua.
En una sartén sofreímos cebolla y ajo a fuego suave.
Echamos el tomate triturado, le damos unas vueltas y agregamos la jibia.
Cuando esté todo bien sofrito y no quede caldo, echamos el vino, sal, laurel, la cúrcuuma y la pimienta.
Dejamos que se haga a fuego suave, probamos de sal y antes de que se haya evaporado todo el caldo, probamos la jibia, por si fuese necesario añadir un poco de agua.
Apagamos el fuego y la dejamos reposar unos 10 minutos.
Si sobra, por la noche o al día siguiente está incluso más buena.



cebolla
aceite de oliva
sal
ajo
tomate
pimienta
laurel
vino blanco
sepia
cúrcuma